Muchos distractores o cortinas de humo no engañan al hartazgo de los mexicanos

“Comentando La Ciudad”

  • A 20 meses de acabar el sexenio tiene que “poner sus barbas a remojar”

Por Luis Repper Jaramillo*

lrepperjaramillo@yahoo.com

La intención es evitar o alargar el proceso para mandar, en México, a la cárcel al exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa —confinado en una prisión de Guatemala— para ello el PRI es maestro de la estafa, del engaño, la dilación y mañas, como distractor, cortina de humo, simulación.

Resulta, ahora que los priistas, en San Lázaro, impidieron que la petición legal, formal, digna, constitucional para que el ex tesorero del gobierno de Duarte de Ochoa, hoy flamante diputado federal del tricolor Antonio Tarek Abdalá, sea desaforado para entablar el juicio legal, acusado de desviar la insultante cantidad de 23 mil 156 millones de pesos, del erario de los veracruzanos.

Primero y una vez presentada la solicitud por parte del PAN y PRD, a la Sección Instructora, de la Cámara de Diputados para iniciar Juicio de Procedencia y retirar el Fuero Constitucional al diputado priista, los compinches de éste, se “movieron” y valiéndose de acciones legaloides, en complicidad con un juez, logró conseguirle un Amparo, por lo que, dijo la Sección Instructora, es improcedente entablar la “quita” del Fuero, por lo que tendrá que aplazarse para mejor ocasión.

No es casual que haya sucedido, ya que desaforar el cómplice de Duarte de Ochoa, estaría en condiciones de “cantar” cómo, cuánto, beneficiarios, en dónde está todo el dinero, etc. lo que no conviene al Sistema, al PRI y principalmente a Enrique Peña Nieto, protector, negociador, cómplice de la rapiña del ex mandatario priista.

Pero esto tendrá que darse más temprano que tarde, porque no se puede ser tan sinvergüenza, para ocultar las “marranadas” del “duartegate”, que inició en 2012 (época de campaña electoral a la presidencia de la República) con la confiscación de más de 25 millones de pesos procedentes de Veracruz, a bordo del avión privado de ese gobierno, en 5 maletas (dinero en efectivo), descubierto por la PGR en el Aeropuerto Internacional de Toluca. Destinatario: PRI y su candidato el mexiquense Enrique Peña Nieto.

Esta acción del Grupo Parlamentario del PRI, en San Lázaro, se une a otro gran distractor, justamente mexiquense, el fraude del “Debate” de Candidatos al gobierno del Estado de México, que “calentó” y atizó el PRIAN, al filtrar a las Redes Sociales un video en donde una candidata de Morena a la Alcaldía de las Choapas, Veracruz, fue “grabada” recibiendo más de medio millón de pesos en efectivo, que un “desconocido” enviaba por interpósita persona, Eva Cadena, al Presidente de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

Esta “balconeada” a la morenista, debilitó a la aspirante al gobierno del Estado de México, Delfina Gómez, en el “show”, lo que agudizó el desvió de la atención del caso Duarte de Ochoa y su operador financiero Tarek Abdalá.

El juego sucio en pleno para pretender salvar la imagen del PRI en la entidad del chorizo, bastión de Peña Nieto, del Grupo Atlacomulco e imponer al PRImo, Alfredo del Mazo Maza, para no perder la entidad que da el mayor número de votos nacionales para la “madre de todas las elecciones”, la presidencial de 2018.

Esto, desde luego no conviene al tricolor y su “priista número 1”, EPN, pues de llegar otro partido a Los Pinos (a excepción del PAN) exhibiría y la consecuente responsabilidad legal,  excesos, corruptelas, desfalcos, desvíos y todo, del sexenio, incluidos los operadores (gabinetes legal y ampliado) mexiquenses: Videgaray, Miranda Nava, Ruiz Esparza, Navarrete Prida, secuaces, cómplices y beneficiados.

En cada punto de influencia, la maquinaria priista: legisladores, funcionarios públicos, gobernadores, alcaldes, gabinete, mandos medios, superiores y operadores de calle: sindicatos, acarreadores, líderes de tianguistas, microbuseros, tolerados, piratas, juegan su papel de coacción en la compra de conciencias, del voto para el 4 de junio, “ganar” las gubernaturas del Estado de México, Coahuila y Nayarit.

El aparato del Estado (Sistema, sexenio) ya actúa para alcanzar el objetivo peñista, que no llegue a Palacio Nacional Andrés Manuel López Obrador (el candidato a vencer). Estaría el PRI, dispuesto a “aceptar su derrota” en caso de que el aspirante del PAN (cualquiera que sea) lo ayude a impedir que el tabasqueño se alce con la victoria. Tienen el riesgo calculado.

Lo que no pueden permitirse es que antes de 2018 Duarte de Ochoa, sus cómplices y beneficiarios detenidos “suelten la lengua” y evidencien lo que hasta ahora no se ha dicho, exhibido, twitteado de Peña Nieto en su gestión. Sólo se conoce, y a nivel internacional, el vergonzoso episodio de la Casa Blanca, de Las Lomas, que aunque se empeñe Presidencia de la República en divulgar que “ya no existe” que “se vendió” la insultante residencia, el mal está hecho. La corruptela se consumó.

Tienen otro frente descubierto el PRI y sus secuaces, éste en Estados Unidos, se llama Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo Guzmán”, quien acaba de dar muestras de su poderío, como diciendo “aquí estoy”, “este es sólo un botón de muestra”. La jornada infernal de ataques de los cárteles en Reynosa, Tamaulipas, en donde durante 5 horas grupos de la delincuencia organizada escenificaron todo tipo de agresiones: balaceras, 32 bloqueos de calles, barricadas diversas, nueve incendios en comercios y 11 autos robados.

La sociedad reynosense, harta, desesperada, temerosa, apanicada, clama frenar esta situación, ha huido a otras ciudades y estados.

Esto no es distractor, es la realidad del descontrol e incapacidad de los gobiernos federal, estatal y municipal que han sido rebasados por el crimen organizado y que de ello Peña Nieto tiene que dar una respuesta convincente… porque Osorio Chong, ni idea tiene de cómo frenar esta desestabilización.

Tampoco le conviene al inquilino de Los Pinos, que El Chapo Guzmán, “cante”  ante un juez de Manhattan, Nueva York, cómo logró evadirse en dos ocasiones de cárceles  mexicanas de “alta seguridad”, que seguro fueron algunos “beneficios” por los favores recibidos (financiamiento para la campaña, control de opositores, etc.)

Pero las “cortinas de humo existen”, o como dijera en maestro Jesús Reyes Heroles, “lo que parece es”

Mucho se juega el PRI políticamente, porque lo que es credibilidad, confianza, certidumbre, representatividad popular ha dejado de ser. Las corruptelas de sus 12 gobernadores en capilla, el descrédito, la incredulidad, son factores que derrumbará el regreso del dinosaurio en 2012, en una elección llena de corruptelas, trampas y engaños…

Las facturas se cobran, 2017 y 2018 serán la ocasión para que los mexicanos engañados durante la campaña presidencial y a lo largo del sexenio demuestren en las urnas, su rencor, hartazgo, desilusión, desengaño que sufrieron por parte del PRI.

No la lleva segura en 2017, en Coahuila, ni Nayarit, mucho menos en el Estado de México, salvo que se consolide lo tantas veces insinuado, twitteado, columneado, comentado, escrito: la fusión o coalición, “al cuarto para las doce” del PAN y PRI, para impedir la llegada a Palacio de Gobierno de Toluca, a la morenista Delfina Gómez y matar dos pájaros de un tiro, desacreditar a López Obrador, para 2018, declinando la panista Josefina Vázquez Mota, en favor (con los votos azules) del priista Alfredo del Mazo Maza.

Será más notorio, recuerde esta premonición, en el segundo debate el marte 9 de mayo, en donde en contubernio PAN y PRI, rematarán a Delfina, “para quitarla del camino”. Pero es un hecho, Andrés Manuel no se quedará de brazos cruzados.

Este escenario, no abandonó el lead de esta entrega, minimizar el proceso contra Javier Duarte de Ochoa, una auténtica piedra en el zapato del PRI.

La amenaza es latente. Si Duarte, con el convenio a que llegó con Peña Nieto, de entregarse dócilmente, a cambio de la libertad de Karime Macías y conservar el dinero robado a los veracruzanos, no hablará. El Plan “B” de la PGR es presionar a los compinches de aquel, aunque la PGR, en manos del priista, Raúl Cervantes Andrade, difícilmente o casi imposible, procederá contra Duarte de Ochoa, para no perjudicar —por ahora— a Peña Nieto.

Pero el poder se acabará el 30 de noviembre de 2018, y como casi es seguro el PRI no repite, ahora sí  aquel tendrá que “poner sus barbas a remojar”

Muchos distractores o cortinas de humo, no engañarán por mucho tiempo a los mexicanos que están hasta la madre del PRI y pueda darse otro 2000.

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de Comunicadores por la Unidad (CxU)

Share Button

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *