Necesaria la conversión de 5 millones de autos al sistema eléctrico

Información Capital

 

  • Acabemos con el sistema corrupto de verificación vehicular y el no circula

Mario García Sordo

La conversión en la Ciudad de México de 5 millones autos de combustión interna a motores eléctricos es la única posibilidad real de terminar con la contaminación ambiental de la zona metropolitana y con el corrupto sistema de verificación vehicular y el programa no circula, que han demostrado ser un fracaso y ejemplo de lo que no se debe hacer.

La solución está al alcance de los capitalinos y gracias al esfuerzo de ingenieros mexicanos como Héctor Ruiz García, director de la empresa Alto Rendimiento Automotriz, la cual convierte los automóviles a los que les coloca motores eléctricos y baterías de litio o de plomo ácido conectadas en serie para conformar bancos cuyo voltaje va desde 48 a 144 volts, mismos que determinan la velocidad del automóvil. Con esta tecnología la unidad corre por encima de los 100 kilómetros por hora, idóneo para zonas urbanas donde el máximo reglamentado es de 40 a 80 kilómetros, como la Ciudad de México.

El costo de esta conversión es una alternativa barata pues representa un 25 por ciento del costo que tiene un auto eléctrico comercial, cuyos precios van de 337 mil del Honda CR-Z al millón 29 mil pesos del Touager de Volkswagen sin contar el BMW i8 de 2 millones 299 mil pesos, cuyos costos son prohibitivos para la mayoría de los habitantes de México.

Pero porque teniendo el remedio mediante un programa que apoyen el gobierno de la Ciudad  y del Estado de México, para financiar esta conversión, las políticas públicas se aferran a castigar a los habitantes de la metrópoli, impidiendo la libre circulación de los vehículos, multándolos y remitiéndolos al corralón, obligándoles a pagar una onerosa verificación vehicular que se ha convertido en un sistema caduco en la que todos los autos pasan, siempre y cuando paguen una mordida que alimenta la corrupción todos los días.

Convirtamos el parque vehicular del país a autos eléctricos para evitar tantas contingencias ambientales que ponen en riesgo la salud de más de 15 millones de habitantes de la zona metropolitana, que obligan a los niños a suspender sus clases de educación física, así como cualquier clase de actividad humana al aire libre.

Cada año mueren en el mundo siete millones de personas debido a la mala calidad del aire causada por la contaminación atmosférica, según reporta la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además se estima que el 24 por ciento de las enfermedades y el 23 por ciento de los fallecimientos pueden imputarse a factores ambientales.

Por ello la conversión al auto eléctrico ya es una necesidad y otro beneficio es el ahorro económico. “Por ejemplo, ya comprobamos que con el gasto de 500 pesos semanales en gasolina para un automóvil de combustión interna, con el eléctrico se usa la misma cantidad pero bimestralmente, lo que se traduce en un rendimiento equivalente a cien kilómetros por litro, pagando electricidad en lugar de gasolina, explicó Ruíz García.

Para lograr estos beneficios, lo que hacemos es que un vehículo compacto, con 130 mil pesos, lo convertimos en eléctrico en una semana. Nosotros ponemos el motor, la controladora, las baterías, el plato adaptador a la transmisión, el cableado de potencia y el cargador para que la gente pueda tener un vehículo listo para circular”, describió el licenciado en Informática por la UNAM.

Los detractores de esta propuesta podrán decir que el interés de autos eléctricos en México es mínimo algo que se puede observar, pues apenas 5 mil 495 vehículos de este tipo fueron colocados en los primeros nueve meses 2016, por lo que es evidente el poco interés o desconocimiento de las ventajas de utilizar este tipo de tecnologías por parte del consumidor mexicano.

El alto precio de este tipo de autos es el principal motivo para entender por qué no vemos grandes tasas de crecimiento en la comercialización de estos productos. Por lo pronto sigue siendo la Ciudad de México (CDMX) el mercado que registra el mayor número de unidades que emplean este tipo de tecnologías con el 46.1% del total del mercado.

Pero hay que tomar en cuenta que de acuerdo con datos de la Organización Internacional de Manufactureros de Vehículos de Motor, durante 2016 se vendieron 93 millones 856 mil 388 vehículos nuevos, casi 30 millones más de los que se colocaron en el mercado en 2009, pero de ellos durante 2016 se vendieron un millón 300 mil autos eléctricos a nivel global. Esto significa que el porcentaje de este tipo de transportes es todavía muy bajo y el futuro que nos prometieron las películas aún está muy lejos.

Otro aspecto a considerar es la nula infraestructura para atender la demanda de esta eminente tendencia, también limita el desarrollo de este mercado. Las llamadas electrolineras no han sido tomadas con la seriedad que se requiere en nuestro país. Le comparto un dato: en el año 2025 la ciudad de Londres prevé contar con más electrolineras que gasolineras.

Una comisión del Senado de la República tuvo que posponer un coloquio sobre los lineamientos y políticas que se deben considerar para el desarrollo de estas tecnologías, pero al parecer están más interesados en el gasolinazo de 2017 y la apertura y competencia de las gasolineras a nuestro país.

Para lograr este cambio es fundamental que se equipe a la ciudad con la infraestructura y reglamentación necesaria para este tipo de vehículos. Como respuesta a ello, la Comisión Federal de Electricidad está preparando la instalación de 28 nuevas estaciones de carga para vehículos eléctricos dentro del perímetro de la Ciudad de México y otras cinco más en vías cercanas.

Actualmente la metrópoli cuenta con 16 estaciones de carga instaladas y de acuerdo a la Secretaría de Desarrollo Económico el objetivo es llegar a las 42 durante este 2017, mismas que se sumarán a las 28 estaciones de carga propuestas por la CFE.

Con ello, se busca dotar a la Ciudad de México del equipamiento necesario para que los vehículos eléctricos pronto se conviertan en la elección principal de los habitantes que requieren de un vehículo particular para sus desplazamientos por la capital, considerando que éstos tienen una mayor eficiencia energética y contaminan menos.

Hay que recordar que otras acciones que se han tomado con el mismo objetivo, es el apoyo ofrecido por la Semovi a los taxistas de la Ciudad de México para adquirir autos eléctricos a través del financiamiento, la instalación sin costo de medidores especiales para cuantificar el consumo de las recargas de los autos eléctricos, lo que representaría para los usuarios un ahorro de hasta el 40% de su facturación total y la asesoría técnica por parte de la CFE para la instalación de estaciones de carga.

También frena a los autos eléctricos los interese de las industrias petroleras en su mayoría trasnacionales, intereses a los que también responde Petróleos Mexicanos, y tal parece que se prefiere fomentar la venta de autos que contaminen y consuman petróleo, pese a sus consecuencias en contra del ambiente y la salud, en vez de impulsar tecnologías limpias.

La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, que encabeza Guillermo Rosales Zárate, en la capital del país se vendieron 522 autos, de los cuales 7 fueron eléctricos y 515 con sistema híbrido. Con estos números de enero a septiembre de2016 en la CDMX se han colocado 2 mil 535 vehículos (98 eléctricos y 2 mil 437 híbridos).

No obstante una decena de compañías nuevas y divisiones de automotrices tradicionales son la que se disputan el mercado, aún pequeño, de los vehículos eléctricos. El año pasado, Tesla obtuvo ingresos globales por más de7 mil millones de dólares. Sus automóviles eléctricos son parte de una nueva industria que busca sustituir los vehículos contaminantes por otros que utilicen energías renovables.

No en balde el multimillonario Carlos Slim Helu planea expandir su presencia en la industria automotriz de ese país, con un vehículo eléctrico que ayude a contrarrestar la contaminación ambiental. En meses pasados, una campaña con drones había invadido las carreteras de la capital mexicana para concientizar a los conductores sobre el exceso de smog en la ciudad.

Giant Motors, controlada por el conglomerado de servicios financieros de Slim, está en proceso de fabricar un vehículo eléctrico en México, con planes de lanzarlo comercialmente el próximo año, informó Forbes México.

“Estamos desarrollando un nuevo vehículo eléctrico mexicano que no solo será manufacturado en México, sino que también será diseñado y modelado para satisfacer las necesidades de los consumidores mexicanos”, dijo a Forbes México Elías Massri, CEO de Giant Motors para Latinoamérica.

El vehículo, que será diseñado por Giant Motors, será fabricado conjuntamente con Moldex, una subsidiaria de Grupo Bimbo, la empresa multinacional que es la mayor fabricante de pan del mundo, que tiene su sede en México.

Según informa Forbes, Giant Motors tiene planeado completar un prototipo de trabajo a finales de este año para poder comercializarlo en el 2018. La compañía dijo que planea introducir el coche como un taxi eléctrico en la ciudad de México, la capital densamente poblada de la nación donde la contaminación del aire es una preocupación continua. Se espera que Giant Motors buscará fondos y colaboración del gobierno para ayudar a promoverlo como una alternativa ambientalmente sana.

La Giant Motors anunció una alianza de 4.400 millones de pesos, que equivale a unos $215 millones de dólares, con el fabricante chino de autos Jianghuai Automobile Company, o JAC Motors para fabricar vehículos en el estado de Hidalgo. La compañía china ha estado teniendo una presencia en México desde el 2007 con la construcción de camiones y vehículos de pasajeros.

Como vemos, la tendencia será ir a los autos eléctricos. Entonces busquemos una solución integral al grave problema de contaminación ambiental que vive la ciudad de México.

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