Aprueban en Comisiones del Senado proyecto de Ley de Seguridad Interior

  • Opositores aseguraron que dicha Ley busca encubrir el fracaso de una estrategia de seguridad
  • La CNDH y la ONU-DH llaman al gobierno federal a un diálogo nacional sonre el modelo de seguridad

David M. Arias

Las Comisiones Unidas del Senado de la República aprobaron ayer el proyecto de la Ley de Seguridad Interior, sin considerar el llamado que hicieran la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), para que el gobierno federal se abstuviera de seguir adelante con dicho proyecto.
Ayer por la tarde las Comisiones Unidas de la Segob, Sedena, Semar y Estudios Legislativos Segunda aprobaron en lo general la minuta de la Ley de Seguridad Interior y se dispensó la primera lectura en el Pleno del Senado de la República.
Luego de que los grupos parlamentarios tuvieran un debate intenso se aprobó en lo general el dictamen de la Ley de Seguridad Interior y reservaron los artículos 1, 7, 8, 9, 10, 16, 21, 22, 26 y la adición de un transitorio, para su discusión y definición en el Pleno.
La presidenta de la Comisión de Gobernación, senadora Cristina Díaz consideró urgente darle viabilidad al marco normativo, pues en la última década el país ha atravesado por una crisis rebasa el umbral de la seguridad pública, y pone en riesgo la seguridad interior, como es la delincuencia organizada, generadora de delitos derivados del narcotráfico, entre otros.
El senador Fernando Torres Graciano, presidente de la Comisión de Defensa Nacional, aseguró el debate ha sido amplio y por muchos años se escucharon todas las opiniones y voces respecto a este delicado asunto. Negó que se haya dado un “procedimiento atropellado” o “fast track” para aprobar este proyecto.
Por su parte el senador Benjamín Robles Montoya, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Segunda, manifestó que los cambios son insuficientes y no generan ningún tipo de control adicional y extraordinario de supervisión en materia de derechos humanos; sólo se trata de cubrir la inconstitucionalidad de la Ley, fomentan la opacidad y no cumplen con las expectativas de los organismos internacionales y especialistas.
El senador Ricardo Barroso Agramont, presidente de la Comisión de Marina, aseguró que las Fuerzas Armadas “no están regateando” el apoyo de los senadores, sino que han solicitado un marco jurídico para servir mejor a México; “no creo que estas intenciones sean para afectar a los mexicanos”, expresó.
Mientras que los senadores que se manifestaron en contra señalaron que esta Ley busca encubrir el fracaso de una estrategia de seguridad, pretende regresar al país al presidencialismo autoritario con facultades metaconstitucionales y no garantiza la paz, la seguridad ciudadana ni da certeza jurídica. Además, se reconoce la rendición del Estado frente a la crisis de inseguridad.
Los senadores a favor indicaron que la ley no implica la militarización del país, sino el fortalecimiento de las acciones del gobierno con reglas claras para la sociedad y las fuerzas armadas, para que no sean utilizadas de forma “caprichosa” por los gobiernos de los estados, y además refiere de forma clara el respeto a los derechos humanos.
Precio a dicha discusión, la CNDH y la ONU-DH pidieron al gobierno federal abrir un diálogo nacional sobre el modelo de seguridad en México bajo un esquema que, sin inhibir la actuación legítima del Estado, preserve y garantice los derechos fundamentales de las personas.
A través de un comiunicado, la CNDH señaló que el proyecto de Ley sigue presentando aspectos altamente preocupantes para la vigencia y respeto de los derechos humanos en México. La vasta mayoría de las observaciones hechas al proyecto original se mantendrían vigentes en tanto las eventuales modificaciones no implicarían cambios sustantivos.
Además, las observaciones son de tal envergadura y las voces en contra que se han manifestado de tal diversidad, que resulta indispensable la materialización de una deliberación amplia, honesta e inclusiva que atienda de manera efectiva los múltiples señalamientos formulados, en el marco del respeto a la dignidad humana.
Por lo anterior, la CNDH y la ONU-DH consideran que no existen las condiciones propicias para aprobar el Proyecto de Ley durante el proceso legislativo que termina el próximo viernes 15 de diciembre y hacen un respetuoso exhorto para que se amplíe su debate y discusión a efecto de prevenir situaciones que actualicen o propicien que se vulneren los derechos humanos al amparo de la ley antes mencionada.

Share Button

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *